
¡Por Dios, me descubrieron!
Una de las cosas que debo aceptar de los hombres es que somos todos demasiado pisados. No en el sentido que seamos sacolargos, sino en el hecho que somos demasiado manipulables.
Un hombre es tonto por naturaleza: le pones una cara bonita y haremos lo que quieras. Es la ley natural: nos dieron más fuerza biológica, pero poco cerebro. Las mujeres, ergo, son inteligentes y nos sabrán usar como fichas de ajedrez para satisfacer sus deseos.
Y así pasó el fin de semana, con Emilia.
Una de las cosas que debería comenzar a cambiar de mi perfil es que ya no salgo a jugar pichanga tanto como antes. ¿Por qué? Porque he sido absorvido por este mundo tecnológico que cada día me gusta más. Pero hay elementos con los cuales todavía me estoy peleando más duro de lo que creen. Por ejemplo: los edificios altos.
Esos grandes tótems modernos que se elevan sobre los plebeyos parques de Jesús María son un ejemplo. Grandes, gigantescos, con lunas reflectoras … y que quedan huachafazos con la vista del parque. En ese pequeño oasis verde del Campo de Marte transcurre la historia de hoy: el momento en el cual Emilio busca a su Emilia en un edificio.
Me dio la gravísima enfermedad del chucaque, el patatús, el plop de los plops.
He tenido una grave decepción.
Me sentía un poco mal la semana pasada y me fui al médico, el cual me hizo unos análisis donde me hincaron con agujas y todo.
Pronóstico: grave enfermedad al cerebro.

Muchos amigos míos me preguntan qué es lo que voy a hacer este 31 de octubre y yo siempre les repondo:
- Voy a ir a una peña a tomar pisco sour y escuchar música criolla.
Les voy a ser muy sincero a todos: celebrar Halloween me parece demasiado alienado. ¿Significa algo para nosotros? No. Ni siquiera para los yankees significa algo, más que un día en los que existen brujas y dan caramelos a los chibolos.
No, no me refiero a que ha habido una fiesta desenfrenada – sex, drugs and rock&roll – con los lectores de mi blog, sino que me he encontrado con unos videos en los que se muestra que los gatos son animales del demonio.
Son la personificación de Satanás, Belcebú … pero con una carita que dan ganas de comérselos… con tallarines.
Pues que luego de haber perdido mi celular, me he dado cuenta de lo mucho que he comenzado a depender de la tecnología. Como ya saben, estoy perdiendo comunicación con mi candidata a Emilia – el casting continúa – , así que decidí irme a buscar un celular a un puesto que queda en un centro comercial cerca de mi casa.
Me alisté, saqué dinero del banco y me fui a mi cacería tecnológica. En eso estaba yo en los semáforos, pensando en qué modelo me compraría cuando me pareció ver una cara conocida en medio de la multitud. ¿Quién sería esta mina, que la conozco?
Meh, luego me enteraré. Total, no es lo importante: yo he venido por mi celular.
Entonces, me fui a entretener un momento a la sección carnes. Luego de arrasar con todas las muestras gratis y no comprar nada, me dirigí al puesto para ver qué modelos habría disponibles para mí y para mi bolsillo.
En eso, la tragedia…
- ¿Qué haces aquí, Emilio?
Ahora que no tengo celular desde hace unos días, me he vuelto un poco más tranquilo con respecto a la tecnología. Si bien lo de Movistar me ha solucionado varias cosas, estar a veces un poco desconectado me daba ciertas libertades: admirar el cielo azul antes de que caiga la lluvia nocturna y salir a caminar.
No que ahora no lo haga, sólo que cada vez me gusta más estar por aquí, leyendo cosas entretenidas. Sin embargo, el hecho de tener que crear algo – ya sea una pintura o lo que sea – hace que me nuble y me ponga “en la zona”: nada más importa.
¿A qué viene todo esto? A que los mensajes de la candidata más fuerte a Emilia me traían de nuevo a la realidad. ¿Y cómo me llegaban esos mensajes? Vía el celular.
Ahora que se acerca el Halloween – cosa que muchos celebran, pero yo prefiero irme de peña con guitarra y cajón – he estado revisando disfraces que mis gatitas podrían utilizar, si es que se animan a ir a alguna fiesta y llamar la atención.
Para hacerlo más interesante, haremos un recuento:
Si, en boca de todos todavía está el sabor de lo que nos dejó el gran concierto de Depeche Mode, una banda rockera estadounidense que muchos cantan sin saber lo que dicen y que se dignaron en venir a Perú en su “Tour of the Universe”.
Un nombre cosmopolita que ha causado revuelo entre la juventud local, a punto de que en menos de una semana no importaba nada más que Depeche Mode.
Para mi, que no soy muy fan de las canciones en inglés, eran cualquier hijo de vecino que venía a tocar aquí, por lo que estas conversaciones fueron muy comunes entre mis amigos:
Hoy es el día de la Mala Suerte, el temido Martes 13. El día en que todas las supersticiones heredadas de España se unen para darnos a palos y garantizar que nos irá demasiado mal.
Y sí que si, que te puede ir mal si es que te la crees, pero ¿cuánto hay de verdad en esto?
Estuve tratando de buscar en Internet alguna prueba fehaciente, verídica, científica de que me diga que hoy nos irá mal … y lo único que conseguí es un montón de páginas esotéricas que me ofrecen ritos, velas … y un ataque de virus a mi computadora.
Como he estado navegando por muchas páginas web ahora que me estoy comenzando a sentir muy cómodo en Internet, me encontré con estas páginas que hablan sobre lo oculto, el esoterismo y esas cosas más. Claro, que son altamente no creíbles, por el mismo hecho de que la astrología es una pseudociencia que intenta emular la astronomía, que habla de los cuerpos celestes y esas cosas.
Y si bien, que estuve investigando sobre estas cosas porque quiero hacer un cuadro sobre una bruja escaldufa, me di cuenta de una cosa: ¿puede haber gente que se crea estas cosas?
Estaba yo en los semáforos de la Internet, buscando algún video que de risa para colocarlo hoy, pero me encontré con una cosa que en verdad me pareció un tremendo Fail.
Sin más preámbulos, veamos el video:
Yo me pongo a pensar: ¿esas cosas deberían enseñárseles a los niños? Yo pienso que no por una razón sencilla: no entienden lo que hacen. Pero bueno, seguro que en donde se grabó el video esas cosas son naturales y en fin. Cada quien con su tema.
Me enteré de esto vía Twitter. Las cosas que me entero. Muchas son graciosas, pero estas son Fail.
Empezando por el principio y sin prolongar este comenzar, la historia con Paola se la conocen al derecho y al revés, como si de un panfleto de telenovela repetida de Televisa se tratara. Y para serles sinceros, es una historia plana y los personajes son unidimensionales … en fin. Si yo lo leyera, me iría corriendo y no regresaría jamás.
Y antes de que me digan algo de por qué voy a hablar de ella de nuevo, es porque debo admitir algo: los amores nunca se olvidan, aunque lo quieran negar con todo. Cierto: Paula es una cosa del pasado, pero con todos sus defectos y virtudes, es una buena muchacha. Que no sepa controlar su temperamento es otra cosa.
Yo admiro algo: la sinceridad y la simplicidad. Una de las pocas amigas que nos quedan en común me dijo que ella estaba saliendo con otro muchacho y en fin, que lo haga: yo también lo hago.
Hoy es feriado y por eso no hay clases. Además, como hay fin de semana largo, muchos viajaremos afuera de Lima para buscar la inspiración en las pristinas aguas de los ríos serranos o en las verdes campiñas.
¿A quién le debemos este feriado? Pues al Combate de Angamos, en donde nuestro héroe máximo – comparable con Supermán -, el genial Miguel Grau Seminario se enfrentó a 6 acorazados chilenos, para morir en batalla combate defendiendo la divisa nacional. Para darnos una idea, las hazañas del Huáscar fueron como contener una hemorragia con un curita … y lo pudo hacer por seis meses.

Los humanos somos muy raros y hemos nacido con ciertas habilidades que nos permiten distinguirnos y ser famosos a nivel mundial … o por lo menos, abrir un blog como este.
He estado buscando en Internet varias cosas para entretenerme y me he encontrado que la gente tiene unas habilidades totalmente fuera de este mundo, como las que les mostraré hoy y cuyas familias deben estar orgullosas de ellos.
Desde hace unos días estoy que converso con Paola de nuevo, no para que sea mi Emilia, sino para resolver unos asuntos correspondientes a mi carta pase – osea, unas arrugas-. Y entre las cosas que me dijo, me sorprendió esta:
- Eres un bicho raro, Emilio. Espero que no le hagas a otra lo que me hiciste a mi
Se que dicen que muchos son unos bichos raros, sobre todo aquellas personas que paran prendidas en el Twitter todo el día. ¿Será que no salen? ¡Hoy hace un día precioso afuera!
En fin, la típica definición de un bicho raro es esa: una persona que hace algo que para nosotros es recontra extraño. Sin embargo, ¿de dónde viene esa definición?
Hoy he tenido un momento verdaderamente emotivo con mis hermanas. Como sabrán, por el momento soy el único hombre en mi casa, el macho alfa de la madriguera – mi papá está en el extranjero, así que sólo le estoy calentando el asiento como el mandadero de la casa -.
Y como deben intuir también: las mujeres son las que dominan y dan las órdenes. Al más ligero ápice de rebelión testosterónica, una soberana cachetada más el grito “¿¿Cóóómo??” me vuelven a las galeras de los mandados al mercado y el defensor de su honor en contra de las cucarachas.
Sin embargo, tiene sus recompensas, porque hoy mi hermana mayor me tomó del cuello – es decir, me llamó – y me pidió que la acompañara a ver un video en familia.
Bueno, empieza Octubre: el mes morado, de los ricos turrones Doña Pepa, de la Canción Criolla … y de las corridas de toros.
Hoy en la mañana, luego de terminar mis exámenes, me puse a pensar en algo: ¿es que puede haber algo más desigual que una lucha de toros?
Osea, vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador. ¿Qué de interesante puede haber en ver a un señor vestido de vedette-payaso con lentejuelas y licras pelear con un toro al cual han masacrado previamente para que no pueda ni siquiera ver contra qué se enfrenta?
Es humillante, desastrozo … y perdónemne, pero hasta maricón.
Sin embargo, aquí les dejo un video en el que un Toro se venga totalmente de estas peleas:
Continúa de este post y de este.
Habíamos dejado la acción cuando Emilio, osea yo, estaba en una situación poco decorosa con Karlita, la enamorada del entonces casi desconocido Johnny.
Rememorando un poco la acción, me sentía en la gloria tener en ese preciso instante a Karla en mis brazos. Me sentía su protector, su caballero galante que la protegería del mal que le avecinaba. Ese Johnny era una basura que hace sufrir a las mujeres por su desamor y sus injuriosas acciones.
¡Oh, el dolor que evitaré que tu, Karlita de los Palotes, siga sintiendo en el hondo de tu ser! Tus voluptuosas curvas serán acariciadas por estas manos que labraron la tierra hasta verlas sangrar. Yo seré tu príncipe y tu mi Doncella atrapada en la torre de la inseguridad y del desamor, dormida en un hechizo de floro barato y promesas vacías como este corazón, que sin tí no vive.
Y en eso, sucedió.
El rugido de un hombre al que le han sido infiel. Esa furia de macho al descubrir que su hembra se encuentra en las manos de otro macho. Era hora de mostrar los dientes.