Nov 2

crazyUna de las cosas que debo aceptar de los hombres es que somos todos demasiado pisados. No en el sentido que seamos sacolargos, sino en el hecho que somos demasiado manipulables.

Un hombre es tonto por naturaleza: le pones una cara bonita y haremos lo que quieras. Es la ley natural: nos dieron más fuerza biológica, pero poco cerebro. Las mujeres, ergo, son inteligentes y nos sabrán usar como fichas de ajedrez para satisfacer sus deseos.

Y así pasó el fin de semana, con Emilia.

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